La leyenda cuenta que el Peridoto fué la piedra preciosa preferida de Cleopatra.

Tambien que Napoleón la usó y regaló para asegurarle a la emperatriz Josefina su amor y admiración.

Es una de las pocas piedras preciosas que se encuentran solo en color verde. Se llama también Crisolita u Olivino a causa de su color.

A través del tiempo , el Peridoto ha sido confundido con otras muchas piedras preciosas, incluso con la Esmeralda. Muchos tesoros y joyas reales que se pensaban

como Esmeraldas han resultado ser Peridotos.

Su destello verde brillante no cambia con la luz artificial, pero es impresionante con la luz solar.

El color del Peridoto es verde amarillento, verde intenso con un ligero toque dorado.

El Peridoto se localiza en zonas volcánicas y también en meteoritos llamados Palasitos.